A las pocas horas de estar disponible en el ciberespacio uno de los ejecutivos de X (ex Twitter) celebraba y se sorprendía también: la versión beta de X Chat alcanzó su máximo en apenas dos horas. Michael Boswell, diseñador de producto en xAI (el área que trabaja con la Inteligencia Artificial en la empresa liderada por Elon Musk) confirmó que llevan meses trabajando en esta herramienta en silencio.
Las versiones beta son como laboratorios que promueven el ensayo y el error. Así los desarrolladores pueden testear funciones entre un grupo reducido de usuarios, recibir sus comentarios y realizar ajustes, en caso de ser necesarios, antes de un despliegue amplio.
La compañía ampliará la versión de prueba más allá de los 1000 usuarios iniciales "pronto", según otra publicación de Boswell. El propósito central es ofrecer una evolución a los mensajes directos (DMs) que habitualmente se usaron para la comunicación privada en la ex Twitter.
El desafío es enorme porque WhatsApp sigue siendo la aplicación de mensajería más utilizada del mundo, con miles de millones de usuarios activos. Sin embargo, Musk apuesta a que la integración con X pueda atraer a usuarios que ya pasan tiempo dentro de la plataforma.
Las diferencias
La característica diferencial de X Chat es el cifrado de extremo a extremo, una tecnología que encripta el contenido de las conversaciones para que solo puedan ser vistas por el emisor y el receptor. En los papeles, la plataforma que intermedia —en este caso X— no puede revisar los textos, imágenes o videos que se envían y reciben.
Según indica el sitio especializado en tecnologías, TechCrunch, expertos en seguridad advirtieron previamente que la encriptación de X Chat no es tan robusta como en otras aplicaciones de mensajería.